Qué es el dipping

Me gustaría con este post hacer un poco de introducción a una técnica de pintura que se está popularizando rápidamente en el mundo de los juegos de miniaturas, especialmente entre aquellos jugadores que no tienen tiempo o ganas que dedicarle al pintado de sus miniaturas. Es completamente comprensible teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de las personas que se acercan al hobby de la pintura buscan, en el fondo, emplearlas después para jugar. Y si jugar es lo que te gusta, ¿por qué perder el tiempo de juego pintando?

SPEED PAINTING

Es la filosofía de lo que ha venido a conocerse informalmente como speed painting (pintado rápido), cuya idea es el uso de técnica de pintura que permitan una buena relación entre resultado y tiempo empleado, de manera que en el menor tiempo posible se consigan resultados lo suficientemente aparentes como para quedar bien sobre las mesas de juego. Ya sabemos el tiempo que cuesta el pintar una miniatura de forma convencional: seleccionar los colores para cada zona, degradar los tonos para emular luces y sombras, perfilar zonas prominentes, etc. Por ello, el speed painting echa mano de técnicas como los lavados de tinta y los pinceles secos, rápidos y fáciles de aplicar, para ahorrar el mayor tiempo posible en cada miniatura. Como podéis imaginar, suele emplearse con conjuntos grandes y poco importantes de miniaturas, en las que suelen recaer menos miradas. Pero también tiene otras ventajas, como son el ser técnicas muy sencillas que no requieren apenas dominio y su precio, ya que reducen al mínimo los materiales que se emplean.  En los próximos meses voy a ir acercándome a esta forma de pintura y experimentando su posibilidades para poder ofreceros los resultados.

EL DIPPING

No obstante, hoy vamos a ocuparnos de un técnica de speed painting muy concreta, que es el dipping. El dipping tiene como principal protagonista el barniz no transparente, (cualquiera, disponible en ferreterías, tiendas de pintura o grandes superficies) y consiste, en resumidas cuentas, en dejar que esta sustancia le de a la miniatura todo el efecto de sombrado simplemente sumergiéndola en ella. Se diferencia más bien poco de un lavado de tinta tradicional. Simplemente cambia la sustancia y el efecto que esta da. Explicaré el proceso un poco más detenidamente, aunque no tiene ninguna complicación.

Una vez montada la miniatura la imprimamos con un color claro, preferiblemente blanco. Yo he empleado el negro por cuestiones de disponibilidad, pero no recomiendo hacerlo. El motivo es que al aplicar el barniz se apagarán mucho los colores de la miniatura, y es conveniente no restarle más color del necesario. Después, simplemente damos una única capa base de pintura a la miniatura, sin luces ni sombras. Solamente el color base que deseemos para cada zona de la miniatura, aunque preferiblemente en tonos claros, por lo motivos que ya he comentado.

Cuando esté lista, solo tenemos que sumergir completamente la miniatura en el barniz, mejor si empleamos unos alicates, tenazas o guantes de goma, para no mancharnos. La sacamos y la sacudimos para deshacernos del exceso de barniz y listo. La miniatura ya esta preparada para jugar. Podemos decorar la peana y retocar lo que queramos después, pero esencialmente es eso.

Ventajas:

  • Es económico, ya que con pocas pinturas y un único bote de barniz podemos pintar cientos de miniaturas.
  • Es rápido, en una tarde podemos dejar solventadas decenas de miniaturas.
  • Es fácil. No requiere saber aplicar complicadas técnicas ni tener buen pulso.

Desventajas:

  • El resultado no alcanza la calidad que puede alcanzar el pintado convencional.
  • Las miniaturas, como es lógico, muestran un brillo que desgrada a muchos.

Para este ultimo inconveniente podemos comentar que, adicionalmente  se suele emplear betún de judea (disponible en tiendas de Bellas Artes) mezclado con el barniz, es una pequeña proporción, que ayuda a reducir el brillo y oscurece un poco más la mezcla.

QUICK SHADE DE THE ARMY PAINTER

Hay, no obstante una marca de material para pintado de miniaturas, The Army Painter, que ha sacado toda una gama de productos especializados en el dipping. Tienen su propia gama de barnices especializados, los Quick Shade (400 ml en tres tonos, Soft, Strong y Dark) y barnices anti-brillo que eliminan este problema.

01 - Dipping materiales

Para empezar en el mundo del dipping me he decido por esta opción que si bien es la más cara, también ofrece ciertas garantías de éxito, ya que The Army Painter es una reputada marca y ofrece mucha información sobre sus productos y su empleo en su página web.

Para esta prueba, como podéis ver, empleé un bote de de Quick Shade de su tono más claro, el Soft y un barniz en Spray “anti-shine” (anti-brillo).

Como conejillo de indias escogí un zombi de Warhammer que tenía perdido por casa y le pinte una capa base de Dwarf Flesh para la piel, Elf Flesh para las tripas, Snakebite Leather para los pantalones, Bestial Brown en las botas, Dheneb Stone para el pelo, Schorched Brown para el mango y Silver Mithril para la parte metálica. También dí Ultramarine Blue en la muñequera y, aunque apenas se distingue, Mechrite Red en la manga.

02 - Dipping paso a paso

La imagen muestra los tres pasos: en la primera di los colores base, sin más complicación que procurar no salirme demasiado en cada zona; después sumergía el zombie directamente en el bote de Quick Shade y lo sacudí enérgicamente unas cuantas veces para quitarle el sobrante. Como la sacudida requiere energía es recomendable hacerlo contra una superficie empapelada con periódico o similar para evitar manchar y hacer movimiento amplios, rápido y bastante violentos. Finalmente deje secar 24 horas y apliqué el barniz por toda la miniatura. En la imagen final ya vemos el resultado, con la peana terminada.

Podemos comprobar como el barniz cumple su cometido y apaga considerablemente el brillo. Como en la foto puede que no se aprecie por el cambio de luz, os muestro otra imagen en la que comparamos nuestro zombi con otro sin barniz.

03 - Dipping comparación brillo

Como vemos, el resultado es bastante decente y ambos zombis apenas requirieron 30 minutos de trabajo, que tampoco aumentaría demasiado si lo aplicásemos de forma masiva en muchas miniaturas. En una tarde es posible tener 20 ó 30, e incluso 40 miniaturas de este estilo sin demasiado problema. En futuras entradas mostraré resultado para proyectos así.

Para despedirme os dejaré con un vídeo muy ilustrativo sobre la aplicación de este técnica que ha elaborado la propia marca: The Army Painter: Quick Shade (dip), How To… Pero eso sí, como siempre, os agradezco cualquier comentario o sugerencia. ¡Nos vemos!

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